Historia del ministerio

La primera propuesta nace el 8 de septiembre de 2012, día en que se celebra el nacimiento de la niña María empezando con la divulgación del programa de Adopción Espiritual de bebés no nacidos en peligro de ser abortados, un apostolado pro-vida donde cada persona ora durante 9 meses por un bebé que está en peligro de ser abortado.

La difusión de este apostolado empieza a hacerse entre miembros de la guardia de honor del Sagrado Corazón de Jesús en el Monasterio de la Visitación en Medellín, Colombia quienes habían conformado un grupo de oración llamado Corazones de Cristal bajo el acompañamiento del entonces capellán, el Padre Francisco Diego Restrepo; misión que sería posteriormente complementada con la Peregrinación de una imagen de la Madre de la Dulce Espera.

Bajo la premisa de constituir un apostolado de la Santa Maternidad cuyo eje central sea la oración, educación y acción social al servicio de las madres gestantes, especialmente aquellas que enfrentan una maternidad inesperada se unen varios proyectos y nace el 14 de septiembre de 2013 el Ministerio Madre de la Dulce Espera, ministerio en la cual se pretendía brindar una ayuda integral a las madres gestantes en situaciones de vulnerabilidad, logrando muchos avances trabajando en conjunto con la arquidiócesis de Medellín en algunas campañas pro-vida realizadas desde la pastoral familiar.

Con el paso del tiempo, el Ministerio decidió concentrar sus esfuerzos en difundir la adopción espiritual de bebés no nacidos en peligro de ser abortados en otras comunidades de la ciudad y del país, ayudando económicamente a madres gestantes para que tuvieran lo necesario en la espera de sus bebés; a la vez que se propagaba el rezo del santo rosario con la peregrinación de la Madre de la Dulce Espera.

Es así, como en el año 2017 es acogido por la Unión del Apostolado Católico Colombia al verse en los objetivos del mismo algunas de las principales características del carisma palotino; algunos de sus miembros lo acogen y deciden reforzar las labores de difusión a la vez que empieza a trabajar en la orientación integral, formación, capacitación y evangelización en las diferentes etapas de desarrollo del ser humano sin dejar de lado la ayuda económica a las madres gestantes y llegando a otros sectores de la comunidad.

Llegando al día de hoy a ser un Ministerio que busca unir esfuerzos con las diferentes personas e instituciones que luchan diariamente en la defensa de la vida amparados por nuestra Santa Iglesia Católica para rescatar los valores fundamentales de la sociedad.

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